Invitaciones digitales en cualquier país
con el precio en dólares
Bodas, quince años, cumpleaños, bautizos y primera comunión. Elige tu celebración y arma la invitación: el link abre igual en Guatemala, en Bolivia o en Miami.
Crear invitaciónFiestas de 15Una noche para brillar
Crear invitaciónCumpleañosFestejos de todas las edades
Crear invitaciónBautizosTernura para su gran día
Crear invitaciónPrimera ComuniónNuevoSu primer gran paso de fe
Crear invitaciónCorporativoCon la identidad de tu marcaTe esperamos en el
Summit Anual
NOVA 2026
Jueves 12 de noviembre · 18:30 h
Centro de Convenciones · Salón Principal
Agenda
Confirmar antes del 5 de noviembre
Invitaciones digitales para bodas
Ceremonia y fiesta con su mapa, cronograma, código de vestimenta, historia de la pareja y datos para el regalo. Diseños clásicos, románticos y modernos.
Ver diseñosInvitaciones digitales para quince años
La entrada, el vals, el brindis y el book de fotos, con cuenta regresiva y confirmación de asistencia. La categoría con más diseños del catálogo.
Ver diseñosInvitaciones digitales para cumpleaños
Infantiles temáticos y elegantes para adultos, con la ubicación en el mapa, galería y confirmación con acompañantes.
Ver diseñosInvitaciones digitales para bautizos
La iglesia con su mapa, una galería tierna y la confirmación para cerrar el número del almuerzo sin perseguir a nadie.
Ver diseñosInvitaciones digitales para primera comunión
Un diseño sobrio para su primer gran paso de fe, con la parroquia, el festejo y la galería de fotos.
Ver diseñosInvitaciones digitales para eventos corporativos
Lanzamientos, cenas y aniversarios de empresa con la identidad de tu marca y confirmación por invitado. Venta asistida por correo.
Ver diseñosTu país no aparece en la lista y da lo mismo: el link abre igual en Guatemala, en Bolivia o en Miami
Fiestly tiene una versión con moneda y medios de pago propios para nueve países. Si el tuyo no es uno de ellos, esta es tu página: la misma plataforma, con el precio en dólares y el pago con tarjeta internacional. Lo que se comparte es un link, no un archivo: tu invitado lo toca en el chat y la invitación se abre en el navegador de su celular, sin instalar nada y sin crear una cuenta, esté en Tegucigalpa, en La Paz o en Nueva Jersey. Adentro tiene todo lo que un mensaje de WhatsApp no puede llevar: la cuenta regresiva, el mapa de cada lugar con el botón para llegar, la galería, el código de vestimenta, los datos para el regalo, la música y el formulario para confirmar asistencia. Son hasta catorce secciones que decides una por una. Ninguna depende del país desde el que se abre ni del país desde el que se paga.
Precio en dólares y pago con tarjeta: lo único que cambia cuando no estás en uno de los nueve países
El precio se muestra y se cobra en dólares estadounidenses, desde US$20.00 el plan Básico. Se paga una sola vez, al publicar, a través de PayPal: con tu cuenta de PayPal o, donde PayPal lo habilite, directamente con una tarjeta de crédito o débito internacional sin abrir cuenta. No hay suscripción, no hay cargo por invitado y no hay costo por envío ni por confirmación: da lo mismo si son cuarenta invitados o cuatrocientos. Armar la invitación, personalizarla entera y verla terminada en tu celular no cuesta nada; el pago aparece recién cuando decides publicar el link. Si tu banco cobra una comisión por compras en moneda extranjera, ese cargo lo define tu banco; el monto en dólares que ves al publicar es el que se cobra. El plan Básico queda online tres meses; el Pro, seis; el Premium, doce.
Cuando la familia está repartida en tres países, la invitación tiene que viajar sola
Una boda con la novia en Houston, los padres en San Salvador y los primos en Madrid no se resuelve con tarjetas de papel: el correo internacional tarda semanas, se pierde y cuesta más que la tarjeta. El link no viaja por correo, viaja por WhatsApp. Lo mandas al grupo de la familia, la tía se lo reenvía a los primos y todos abren exactamente la misma página, sin copias que se degraden ni capturas de pantalla que se lean mal. Cada lugar del evento lleva su dirección y su botón para abrir Google Maps, así el que llega desde afuera encuentra la iglesia y el salón sin preguntar. La cuenta regresiva corre igual en todas las pantallas y la galería carga en cualquier red. Y si un dato cambia, el link sigue siendo el mismo: el que lo abre mañana ve la versión de mañana, sin que tengas que avisarle a nadie.
Se arma desde el celular, sin diseñador y sin coordinar horarios con nadie
Contratar a alguien que te haga la invitación desde otro país significa mandar fotos por correo, esperar la prueba, pedir el cambio y volver a esperar. Aquí lo haces tú, en el momento y desde el teléfono. Eliges el tipo de evento, miras los diseños de esa categoría y el que te gusta se abre ya armado con datos de ejemplo. Los reemplazas por los tuyos tocando el texto encima del texto: nombres, fecha, dirección de cada lugar, fotos, colores. Cada sección tiene un interruptor: la que no te sirve, la apagas. Cuando te gusta cómo quedó, eliges la dirección del link, publicas y lo mandas. Si más adelante cambia el horario de la ceremonia o se suma un lugar, entras y lo corriges: el link es el mismo, no hay que reenviar nada y no tiene costo ni límite de cambios mientras la invitación esté activa.
Las confirmaciones llegan a tu panel aunque tus invitados vivan a diez horas de diferencia
El que confirma pone su nombre, dice cuántas personas trae, elige entre las opciones de menú que cargaste y deja un mensaje si quiere. La respuesta entra a tu panel en el momento y el total se recalcula solo, sea la hora que sea del lado del que confirma. Puedes recibir además un correo por cada confirmación, o un resumen diario o semanal si prefieres no enterarte de madrugada. Cuando llega la fecha de cerrar el número con el salón o el catering, exportas la lista en Excel o CSV con los nombres, la cantidad y lo que eligió cada uno. Si trabajas con un organizador, le compartes un link de solo lectura: ve las confirmaciones y no puede tocar la invitación. Y la confirmación se cierra sola dos días después del evento, para que no tengas que acordarte de apagarla.
Boda, casamiento o matrimonio; quince, XV o quinceañera: la celebración es la misma y el diseño se adapta
Cada país le pone su nombre y Fiestly tiene diseños para todos: casi doscientos, la mayoría para fiestas de quince, y después bodas, cumpleaños, bautizos y primera comunión. Cada tipo de evento abre con las secciones que le sirven. Una boda trae la historia de la pareja, el cronograma con la ceremonia y la fiesta, el código de vestimenta y los datos para el regalo; unos quince años suman el vals, el brindis y el book de fotos; un bautizo lleva la iglesia con su mapa y una galería tierna; un cumpleaños puede ser infantil con globos o elegante para adultos. Los textos son tuyos: si en tu casa se dice quinceañera, escribes quinceañera; si se dice casamiento, casamiento. Ninguna combinación queda fija: la sección que no usas no aparece ni deja un hueco.
El regalo a distancia: los datos de la cuenta y la lista de regalos, con botón de copiar
Cuando los invitados están lejos, el regalo casi siempre es una transferencia, y ponerlo por escrito siempre fue incómodo. En la invitación hay una sección de datos para el regalo donde cargas la cuenta que uses, el titular y un mensaje tuyo arriba para decirlo con tus palabras; cada dato tiene su botón de copiar, así nadie transcribe un número a mano desde una captura de pantalla. Al lado va la lista de regalos, que se abre en una ventana con lo que sugieras y el monto que decidas aclarar, escrito en la moneda que prefieras. Y si no quieres mostrarlo, apagas la sección: con el bloque apagado esos datos ni siquiera viajan en la página.
Si tu país tiene su propia versión de Fiestly, te conviene esa
Argentina, México, Colombia, Chile, Perú, Uruguay, Ecuador, Venezuela y España tienen cada uno su página, con el precio en su moneda, sus medios de pago y el vocabulario con el que se habla del evento en ese lugar: casamiento en Buenos Aires, boda en Ciudad de México, matrimonio en Bogotá o en Santiago. Si estás en uno de ellos, elígelo en el selector de país que está más arriba y la página cambia entera. Esta versión internacional es para el resto: Guatemala, Honduras, El Salvador, Nicaragua, Costa Rica, Panamá, República Dominicana, Puerto Rico, Bolivia, Paraguay, y para quien vive en Estados Unidos, Canadá o Europa y celebra en español. El producto es el mismo en todas: cambia la moneda en la que ves el precio y la forma de pagar, nada más. Y si te equivocaste de país, se corrige desde el mismo selector antes de pagar, sin perder lo que armaste.
Invitación digital o tarjeta impresa cuando los invitados viven en varios países
Con la familia en un país y los amigos en otro, la tarjeta de papel deja de ser una decisión estética y pasa a ser un problema de logística: hay que imprimirla en un lugar, mandarla a otro y esperar que llegue. Esta tabla compara las dos opciones para ese caso, y reconoce lo que el papel sigue haciendo mejor.
| Qué comparar | Invitación digital | Tarjeta impresa |
|---|---|---|
| Costo | Un pago único en dólares por evento, desde US$20.00; el mismo link para 40 o 400 invitados | Se paga por unidad, más el sobre y el envío de cada una |
| Llegar a otro país | Se abre en el momento desde cualquier celular, sin envío | Correo internacional: semanas de demora y riesgo de que no llegue |
| Tiempo hasta tenerla | Lista en una tarde y compartida el mismo día | Diseño, imprenta, envío y reparto: varias semanas |
| Confirmación de asistencia | Botón en la invitación y panel que se actualiza al instante, a cualquier hora | Un teléfono o un correo impreso; la lista la llevas tú |
| Cambio de fecha o de lugar | Se corrige desde el editor sin costo; el link no cambia | Volver a imprimir o avisar uno por uno |
| Moneda y forma de pago | Precio en dólares, tarjeta internacional | Se paga en el país donde se imprime, con los medios de ese país |
| Recuerdo físico | Queda el link y la lista de confirmados, no un objeto | Queda la tarjeta para guardar |
Cuando los invitados están en varios países, la digital gana en costo, tiempo y llegada; el papel gana en el recuerdo. Muchas familias hacen las dos: mandan el link a todos e imprimen unas pocas tarjetas para entregar en mano a los abuelos.