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Fiestly — Invitaciones DigitalesFiestly
Chile Partes e invitaciones digitales en Chile

Invitaciones Digitales y Partes de Matrimonio en Chile

Partes de matrimonio, quince y cumpleaños. Escoge tu celebración y crea la invitación que se comparte con un link.

Planes desde $19.000 CLP · pago únicoCrear tu invitación es gratis — pagas solo al publicarPrecios en CLP de referencia (pago único por evento). Envío ilimitado. El cobro se realiza en USD con tarjeta de crédito.
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Partes de Matrimonio Digitales

Crea tu parte de matrimonio digital en Chile. Diseños elegantes con RSVP online, cuenta regresiva y comparte por WhatsApp al instante.

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Invitaciones de 15 Años Digitales

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Invitaciones de Bautizo Digitales

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Invitaciones de Primera Comunión Digitales

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Invitaciones Digitales para Eventos Corporativos

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Lo que un parte de papel no puede hacer: contar los días, mostrar el mapa y recibir confirmaciones

Un parte impreso dice lugar, día y hora, y ahí termina su trabajo. Queda quieto en el refrigerador hasta que llega la fecha. Un parte digital es una página web con dirección propia, y lo que gana son tres cosas que el papel no puede hacer por definición. Cuenta los días: la cuenta regresiva corre sola cada vez que alguien abre el enlace, sin que tengas que recordarle nada a nadie. Muestra el camino: cada dirección lleva su botón de mapa, el invitado lo toca y le arranca la navegación hasta el centro de eventos. Y recibe respuestas: el botón de confirmar asistencia deja el nombre, la cantidad de personas y, si la activas, la elección de menú registrados en tu panel, mientras el papel no te dice ni siquiera si lo leyeron. A eso se suman la música de fondo, la galería de fotos y el detalle de que el parte se acomoda solo a la pantalla de cada celular, sin zoom para leer la hora.

La imprenta todavía no te manda el presupuesto y tú ya tienes el parte listo

Pedir una cotización a una imprenta es empezar a esperar: mandas el correo, esperas la respuesta, apruebas una prueba de color y cualquier corrección vuelve a empezar la vuelta. En ese mismo rato tú puedes tener el parte terminado. Eliges un diseño del catálogo y entras derecho al editor, que muestra el parte tal como se va a ver en un celular mientras lo escribes. Cambias los nombres, la fecha y la hora, subes las fotos desde la galería del celular, ajustas colores y tipografías, reemplazas los íconos y eliges la canción que suena de fondo. Enciendes las secciones que necesitas y apagas las que no: si no hay código de vestimenta, esa parte desaparece. Después defines la dirección del enlace, que es lo que tus invitados leen en el chat. No hay tirada mínima que calcular ni prueba que aprobar, y si te equivocaste en un dato lo corriges en el mismo minuto. Todo eso es gratis: el pago aparece recién cuando tocas publicar.

Qué incluye el precio y qué mirar antes de elegir entre plataformas

Antes de comparar precios de entrada conviene mirar cuatro cosas que en Chile terminan moviendo el total: si queda una marca de agua sobre tu diseño, si te cobran por invitado pasado cierto número, si editar después de publicar tiene costo y si el enlace caduca antes del matrimonio. Aquí no hay marca de agua, no se cobra por invitado, editar después de publicar es gratis y sin límite, y el parte no caduca antes del evento: aunque lo publiques con mucha anticipación, la vigencia se estira hasta después de la fecha. El pago es uno solo por evento, desde $19.000 CLP el plan Básico, sin suscripción que se renueve sola ni tope de envíos o de confirmaciones, así que mandar el parte a sesenta personas o a trescientas cuesta lo mismo. Entre Básico, Pro y Premium cambian dos cosas: cuántas secciones puedes encender y cuánto tiempo queda publicado el parte, tres meses, seis meses o dos años. En la comparación de planes está el detalle de cada uno.

Portada, dos ceremonias y lista de novios: cómo se ordena un parte de matrimonio

El parte se lee de arriba hacia abajo y ese orden lo eliges tú. Arriba va la portada con la foto de la pareja, los nombres y la fecha, y justo debajo la cuenta regresiva, que es lo primero que mira el invitado. Después viene el relato: la historia de los novios y el cronograma del día. Más abajo, la ubicación, que admite de uno a cinco lugares y resuelve la configuración chilena más común, el civil un día y la ceremonia religiosa otro, cada uno con su dirección, su horario y su mapa, y la fiesta después en un tercer punto. Enseguida el código de vestimenta y la lista de novios, con el enlace a la tienda donde está inscrita y los datos de la cuenta para quien prefiera depositar. Al final la galería, la música, el muro de Instagram y el pie con los agradecimientos. No todas están en todos los planes: el Básico trae las esenciales, el Pro suma historia, cronograma, código de vestimenta y regalos, y el Premium agrega música, Instagram y un módulo libre.

En Chile media lista viaja: el que compra pasaje confirma mucho antes que el resto

Un matrimonio en Santiago casi siempre tiene lista en regiones, y esa parte de la lista responde distinto: quien tiene que comprar pasaje desde Antofagasta o desde Puerto Montt necesita la fecha, la hora y la dirección exactas para decidir, y confirma semanas antes que el primo que vive a diez cuadras. El botón de confirmar va dentro del parte: el invitado deja su nombre, dice con cuántas personas viene y, si activas la opción, elige menú. Cada respuesta llega a tu panel en el momento, con el total de confirmados siempre arriba y la lista descargable para ordenar las mesas. Así la lista se cierra por partes, primero los que viajan y después los de Santiago, sin que tengas que rehacer el total cada vez que alguien avisa por chat que al final va o no va. Las confirmaciones se cierran solas dos días después del evento. Y si prefieres controlar los cupos, con el plan Premium cada familia recibe un enlace con su nombre y la cantidad de lugares que le corresponde.

Imprimes diez partes para los abuelos y el resto de la lista lo resuelve el link

En Chile el parte impreso todavía pesa: hay abuelos, padrinos y suegros a los que se les entrega en la mano, y eso no se discute. Lo que mejor funciona es la fórmula mixta: imprimes una decena para esos casos y el resto de la lista se resuelve con el link por WhatsApp, que llega en el momento, se reenvía las veces que haga falta y no depende de que alguien pase a buscarlo. La ventaja se nota sobre todo cuando algo se mueve. Si cambia el centro de eventos, si la ceremonia se corre media hora o si agregas una indicación de estacionamiento, editas una vez desde tu panel y el mismo link muestra la versión nueva a todos, incluso a quien lo abrió hace tres meses. Con papel, cualquiera de esos cambios significa reimprimir y volver a repartir, o mandar un mensaje aparte que la mitad no lee.

El bautizo termina en una once en casa, y eso define el parte entero

En Chile el bautizo casi nunca sigue en un centro de eventos: después de la ceremonia la familia se va donde los abuelos y la celebración es un almuerzo o una once. Por eso el parte de bautizo se arma corto. Arriba va el nombre de la guagua con la fecha, después la iglesia con su mapa y su hora, y enseguida la segunda dirección, la de la casa donde sigue la reunión, con su propio horario. Los nombres de los padrinos van ahí mismo, que es lo primero que se busca. Con eso está todo dicho: el bautizo arranca con pocas secciones encendidas y se lee en un scroll. Los otros eventos parten del extremo contrario: la fiesta de 15 llega con la sesión de fotos en la portada, la galería, la música y la cuenta regresiva que la quinceañera mira cada semana, mientras el cumpleaños y la primera comunión se quedan en el medio, con la confirmación que te dice cuánta torta encargar. El cóctel de empresa y la cena de fin de año tienen su propia página corporativa, que se coordina por correo: info@fiestly.com.

El parte no depende del correo: se abre apenas lo mandas

Repartir partes impresos es un proyecto aparte: hay que juntar direcciones que medio mundo ya no tiene, coordinar quién los entrega en la mano, quién los pasa a buscar y a quién hay que mandárselos por correo, y después esperar días sin saber si llegaron. Siempre queda alguien fuera de la lista y siempre aparece un sobre que nunca apareció. El enlace no tiene nada de eso que resolver. Lo pegas en el chat, lo mandas y se abre en el mismo minuto, en el celular que el invitado ya tiene en la mano, sin aplicación que descargar ni cuenta que crear de su lado, que es la duda que aparece siempre con los abuelos. Llega igual de rápido al primo que vive a tres cuadras y a la tía que se mudó al sur. Y sabes que llegó: el mensaje queda en el chat con su hora, no en una pila de sobres que alguien iba a repartir el fin de semana y todavía tiene en el auto.

Parte impreso o invitación digital: qué conviene en Chile

Muchas parejas y familias en Chile llegan con el presupuesto del parte impreso ya cotizado en la imprenta y quieren saber qué cambia al pasarlo a digital. Esta es la comparación fila por fila, con lo que gana cada formato: el papel también tiene lo suyo.

Qué comparasInvitación digitalParte impreso
CostoPago único por evento, sin cobro por invitadoSe cotiza por unidad: cada invitado suma un parte más
Tiempo de entregaLlega en el momento por WhatsAppDías de imprenta y después repartir en mano o por correo
Confirmación de asistenciaBotón en la misma página; ves quién confirmó en tu panelLlamada o mensaje aparte, anotado a mano en una planilla
Cambio de hora o de centro de eventosCorriges el dato una vez y el link sigue siendo el mismoReimprimir todo o avisar por teléfono uno por uno
Invitados en regiones o fuera de ChileMismo link para Santiago, para regiones y para el extranjeroEnvío por correo con plazo y costo distintos por destino
Recuerdo físicoNo hay objeto: la página vive mientras el plan está activoQueda el parte impreso para guardar en el álbum o enmarcar
Qué necesita el invitadoCelular con datos o wifi para abrir el linkSe lee apenas llega, sin celular ni señal

El papel gana en dos filas, y son reales: el objeto que se guarda y el invitado sin celular. Las otras cinco las resuelve el link, y pesan más cuanto más larga es la lista de invitados.

Dudas sobre los partes y las invitaciones digitales en Chile