Partes e invitaciones digitales en ChileInvitaciones Digitales y
Partes de Matrimonio en Chile
Partes de matrimonio, quince y cumpleaños. Escoge tu celebración y crea la invitación que se comparte con un link.
Crear invitaciónFiestas de 15Una noche para brillar
Crear invitaciónCumpleañosFestejos de todas las edades
Crear invitaciónBautizosTernura para su gran día
Crear invitaciónPrimera ComuniónNuevoSu primer gran paso de fe
Crear invitaciónCorporativoCon la identidad de tu marcaTe esperamos en el
Summit Anual
NOVA 2026
Jueves 12 de noviembre · 18:30 h
Centro de Convenciones · Salón Principal
Agenda
Confirmar antes del 5 de noviembre
Partes de Matrimonio Digitales
Crea tu parte de matrimonio digital en Chile. Diseños elegantes con RSVP online, cuenta regresiva y comparte por WhatsApp al instante.
Ver diseñosInvitaciones de 15 Años Digitales
Crea tu invitación digital de 15 años: diseños modernos con confirmación de asistencia, galería de fotos y cuenta regresiva. Compártela por WhatsApp.
Ver diseñosInvitaciones de Cumpleaños Digitales
Crea invitaciones digitales para cumpleaños en Chile. Templates divertidos, RSVP online y comparte por WhatsApp.
Ver diseñosInvitaciones de Bautizo Digitales
Crea tu invitación de bautizo digital: diseños tiernos con fotos de la guagua, ubicación de la parroquia y confirmación online. Compártela por WhatsApp.
Ver diseñosInvitaciones de Primera Comunión Digitales
Diseña invitaciones digitales para primeras comuniones en Chile. Templates elegantes con RSVP online.
Ver diseñosInvitaciones Digitales para Eventos Corporativos
Crea invitaciones digitales profesionales para eventos corporativos en Chile. RSVP online y seguimiento de asistencia.
Ver diseñosLo que un parte de papel no puede hacer: contar los días, mostrar el mapa y recibir confirmaciones
Un parte impreso dice lugar, día y hora, y ahí termina su trabajo. Queda quieto en el refrigerador hasta que llega la fecha. Un parte digital es una página web con dirección propia, y lo que gana son tres cosas que el papel no puede hacer por definición. Cuenta los días: la cuenta regresiva corre sola cada vez que alguien abre el enlace, sin que tengas que recordarle nada a nadie. Muestra el camino: cada dirección lleva su botón de mapa, el invitado lo toca y le arranca la navegación hasta el centro de eventos. Y recibe respuestas: el botón de confirmar asistencia deja el nombre, la cantidad de personas y, si la activas, la elección de menú registrados en tu panel, mientras el papel no te dice ni siquiera si lo leyeron. A eso se suman la música de fondo, la galería de fotos y el detalle de que el parte se acomoda solo a la pantalla de cada celular, sin zoom para leer la hora.
La imprenta todavía no te manda el presupuesto y tú ya tienes el parte listo
Pedir una cotización a una imprenta es empezar a esperar: mandas el correo, esperas la respuesta, apruebas una prueba de color y cualquier corrección vuelve a empezar la vuelta. En ese mismo rato tú puedes tener el parte terminado. Eliges un diseño del catálogo y entras derecho al editor, que muestra el parte tal como se va a ver en un celular mientras lo escribes. Cambias los nombres, la fecha y la hora, subes las fotos desde la galería del celular, ajustas colores y tipografías, reemplazas los íconos y eliges la canción que suena de fondo. Enciendes las secciones que necesitas y apagas las que no: si no hay código de vestimenta, esa parte desaparece. Después defines la dirección del enlace, que es lo que tus invitados leen en el chat. No hay tirada mínima que calcular ni prueba que aprobar, y si te equivocaste en un dato lo corriges en el mismo minuto. Todo eso es gratis: el pago aparece recién cuando tocas publicar.
Qué incluye el precio y qué mirar antes de elegir entre plataformas
Antes de comparar precios de entrada conviene mirar cuatro cosas que en Chile terminan moviendo el total: si queda una marca de agua sobre tu diseño, si te cobran por invitado pasado cierto número, si editar después de publicar tiene costo y si el enlace caduca antes del matrimonio. Aquí no hay marca de agua, no se cobra por invitado, editar después de publicar es gratis y sin límite, y el parte no caduca antes del evento: aunque lo publiques con mucha anticipación, la vigencia se estira hasta después de la fecha. El pago es uno solo por evento, desde $19.000 CLP el plan Básico, sin suscripción que se renueve sola ni tope de envíos o de confirmaciones, así que mandar el parte a sesenta personas o a trescientas cuesta lo mismo. Entre Básico, Pro y Premium cambian dos cosas: cuántas secciones puedes encender y cuánto tiempo queda publicado el parte, tres meses, seis meses o dos años. En la comparación de planes está el detalle de cada uno.
Portada, dos ceremonias y lista de novios: cómo se ordena un parte de matrimonio
El parte se lee de arriba hacia abajo y ese orden lo eliges tú. Arriba va la portada con la foto de la pareja, los nombres y la fecha, y justo debajo la cuenta regresiva, que es lo primero que mira el invitado. Después viene el relato: la historia de los novios y el cronograma del día. Más abajo, la ubicación, que admite de uno a cinco lugares y resuelve la configuración chilena más común, el civil un día y la ceremonia religiosa otro, cada uno con su dirección, su horario y su mapa, y la fiesta después en un tercer punto. Enseguida el código de vestimenta y la lista de novios, con el enlace a la tienda donde está inscrita y los datos de la cuenta para quien prefiera depositar. Al final la galería, la música, el muro de Instagram y el pie con los agradecimientos. No todas están en todos los planes: el Básico trae las esenciales, el Pro suma historia, cronograma, código de vestimenta y regalos, y el Premium agrega música, Instagram y un módulo libre.
En Chile media lista viaja: el que compra pasaje confirma mucho antes que el resto
Un matrimonio en Santiago casi siempre tiene lista en regiones, y esa parte de la lista responde distinto: quien tiene que comprar pasaje desde Antofagasta o desde Puerto Montt necesita la fecha, la hora y la dirección exactas para decidir, y confirma semanas antes que el primo que vive a diez cuadras. El botón de confirmar va dentro del parte: el invitado deja su nombre, dice con cuántas personas viene y, si activas la opción, elige menú. Cada respuesta llega a tu panel en el momento, con el total de confirmados siempre arriba y la lista descargable para ordenar las mesas. Así la lista se cierra por partes, primero los que viajan y después los de Santiago, sin que tengas que rehacer el total cada vez que alguien avisa por chat que al final va o no va. Las confirmaciones se cierran solas dos días después del evento. Y si prefieres controlar los cupos, con el plan Premium cada familia recibe un enlace con su nombre y la cantidad de lugares que le corresponde.
Imprimes diez partes para los abuelos y el resto de la lista lo resuelve el link
En Chile el parte impreso todavía pesa: hay abuelos, padrinos y suegros a los que se les entrega en la mano, y eso no se discute. Lo que mejor funciona es la fórmula mixta: imprimes una decena para esos casos y el resto de la lista se resuelve con el link por WhatsApp, que llega en el momento, se reenvía las veces que haga falta y no depende de que alguien pase a buscarlo. La ventaja se nota sobre todo cuando algo se mueve. Si cambia el centro de eventos, si la ceremonia se corre media hora o si agregas una indicación de estacionamiento, editas una vez desde tu panel y el mismo link muestra la versión nueva a todos, incluso a quien lo abrió hace tres meses. Con papel, cualquiera de esos cambios significa reimprimir y volver a repartir, o mandar un mensaje aparte que la mitad no lee.
El bautizo termina en una once en casa, y eso define el parte entero
En Chile el bautizo casi nunca sigue en un centro de eventos: después de la ceremonia la familia se va donde los abuelos y la celebración es un almuerzo o una once. Por eso el parte de bautizo se arma corto. Arriba va el nombre de la guagua con la fecha, después la iglesia con su mapa y su hora, y enseguida la segunda dirección, la de la casa donde sigue la reunión, con su propio horario. Los nombres de los padrinos van ahí mismo, que es lo primero que se busca. Con eso está todo dicho: el bautizo arranca con pocas secciones encendidas y se lee en un scroll. Los otros eventos parten del extremo contrario: la fiesta de 15 llega con la sesión de fotos en la portada, la galería, la música y la cuenta regresiva que la quinceañera mira cada semana, mientras el cumpleaños y la primera comunión se quedan en el medio, con la confirmación que te dice cuánta torta encargar. El cóctel de empresa y la cena de fin de año tienen su propia página corporativa, que se coordina por correo: info@fiestly.com.
El parte no depende del correo: se abre apenas lo mandas
Repartir partes impresos es un proyecto aparte: hay que juntar direcciones que medio mundo ya no tiene, coordinar quién los entrega en la mano, quién los pasa a buscar y a quién hay que mandárselos por correo, y después esperar días sin saber si llegaron. Siempre queda alguien fuera de la lista y siempre aparece un sobre que nunca apareció. El enlace no tiene nada de eso que resolver. Lo pegas en el chat, lo mandas y se abre en el mismo minuto, en el celular que el invitado ya tiene en la mano, sin aplicación que descargar ni cuenta que crear de su lado, que es la duda que aparece siempre con los abuelos. Llega igual de rápido al primo que vive a tres cuadras y a la tía que se mudó al sur. Y sabes que llegó: el mensaje queda en el chat con su hora, no en una pila de sobres que alguien iba a repartir el fin de semana y todavía tiene en el auto.
Parte impreso o invitación digital: qué conviene en Chile
Muchas parejas y familias en Chile llegan con el presupuesto del parte impreso ya cotizado en la imprenta y quieren saber qué cambia al pasarlo a digital. Esta es la comparación fila por fila, con lo que gana cada formato: el papel también tiene lo suyo.
| Qué comparas | Invitación digital | Parte impreso |
|---|---|---|
| Costo | Pago único por evento, sin cobro por invitado | Se cotiza por unidad: cada invitado suma un parte más |
| Tiempo de entrega | Llega en el momento por WhatsApp | Días de imprenta y después repartir en mano o por correo |
| Confirmación de asistencia | Botón en la misma página; ves quién confirmó en tu panel | Llamada o mensaje aparte, anotado a mano en una planilla |
| Cambio de hora o de centro de eventos | Corriges el dato una vez y el link sigue siendo el mismo | Reimprimir todo o avisar por teléfono uno por uno |
| Invitados en regiones o fuera de Chile | Mismo link para Santiago, para regiones y para el extranjero | Envío por correo con plazo y costo distintos por destino |
| Recuerdo físico | No hay objeto: la página vive mientras el plan está activo | Queda el parte impreso para guardar en el álbum o enmarcar |
| Qué necesita el invitado | Celular con datos o wifi para abrir el link | Se lee apenas llega, sin celular ni señal |
El papel gana en dos filas, y son reales: el objeto que se guarda y el invitado sin celular. Las otras cinco las resuelve el link, y pesan más cuanto más larga es la lista de invitados.