Mi panel
Fiestly — Invitaciones DigitalesFiestly
Uruguay Casamientos, fiestas de 15 y cumpleaños

Invitaciones Digitales en Uruguay, de Montevideo a Punta del Este

Casamientos, quince y cumpleaños en todo el país: elegí tu evento y creá la invitación que se manda por WhatsApp.

Planes desde $U850 UYU · pago únicoCrear tu invitación es gratis — pagás solo al publicarPrecios en UYU de referencia (pago único por evento). Envío ilimitado. El cobro se realiza en USD con tarjeta de crédito.
Listo en minutosPerfecto en celularCompartí por WhatsApp

Invitaciones de Casamiento Digitales

Creá tu invitación digital para casamientos en Uruguay. Personalizá con fotos, música, cuenta regresiva y RSVP online. Compartí por WhatsApp.

Ver diseños

Invitaciones de 15 Años Digitales

Diseñá tu invitación digital de 15 años: música, galería de fotos, cuenta regresiva y confirmación online. Compartila por WhatsApp.

Ver diseños

Invitaciones de Cumpleaños Digitales

Creá invitaciones digitales para cumpleaños en Uruguay. Templates divertidos, RSVP online y compartí por WhatsApp.

Ver diseños

Invitaciones de Bautismo Digitales

Creá tu invitación de bautismo digital en Uruguay: tarjetas tiernas con fotos del bebé, ubicación de la iglesia y RSVP online. Compartí por WhatsApp.

Ver diseños

Invitaciones de Comunión Digitales

Diseñá invitaciones digitales para comuniones en Uruguay. Templates elegantes con RSVP online.

Ver diseños

Invitaciones Digitales para Eventos Corporativos

Creá invitaciones digitales profesionales para eventos corporativos en Uruguay. RSVP online y seguimiento.

Ver diseños

Todos abren la misma versión, aunque la hayas cambiado tres veces

Una invitación digital no es un archivo que se reenvía: es una sola página, con una dirección propia, que cada invitado abre en el celular sin bajar ninguna aplicación ni crear una cuenta. La diferencia se nota el día que algo cambia. La imagen o el PDF que mandás al grupo se multiplica en copias, y cada reenvío es un archivo suelto: si corregiste la hora, quedan dando vueltas los que tienen la vieja y no hay manera de saber quién vio cuál. Acá no hay copias. Editás desde el celular, el link sigue siendo el mismo y el próximo que lo abre, tu tía que lo guardó en marzo o el amigo que recién lo recibe, ve lo último que guardaste. Adentro de esa página va lo que en una tarjeta impresa no entra: la cuenta regresiva corriendo, la galería, la música que elegiste, el mapa del salón con navegación y el botón para confirmar. Y sigue viva después de la fiesta, con las confirmaciones cargadas en tu panel.

Invitaciones digitales en Montevideo, Punta del Este y el interior

El casamiento uruguayo casi nunca cae donde vive la lista: la ceremonia es en Montevideo y la fiesta en una quinta de Canelones, o la pareja vive en la capital y celebra en Punta del Este o en Maldonado en pleno verano. Por eso hay quien busca esto como invitaciones de casamiento en Montevideo y quien lo busca como tarjetas de casamiento en Colonia, Salto o Paysandú: es lo mismo, y el link funciona igual en cualquier departamento. La sección de ubicación resuelve lo que más consultas genera. Cargás cada lugar con su mapa y su botón para navegar hasta la entrada, que es lo único que sirve cuando la chacra tiene dirección sin número y la referencia es un camino vecinal o un kilómetro de ruta. Y lo que no entra en una tarjeta impresa, cómo llegar, dónde estacionar, si sale un ómnibus contratado o en qué hotel o cabaña conviene quedarse, lo contás en el cronograma o en el módulo libre, para que nadie te escriba tres días antes preguntando.

La tirada que ya no volvés a pagar, ni cuando se corre la fecha

La imprenta cotiza por tirada: cien tarjetas salen menos por unidad que doscientas, pero el número hay que clavarlo antes de tener la lista cerrada. Si te quedás corto, la segunda tanda se cobra casi como si empezaras de nuevo; si te pasás, quedan cincuenta sobres en un cajón. Y a eso todavía se le suman la caligrafía y las tardes de repartir. Con la invitación digital esa cuenta desaparece: pagás una sola vez por el evento y el mismo link llega a cincuenta personas o a trescientas sin que cambie el precio. La segunda tirada es la que de verdad duele en papel. Cuando se corre la fecha del civil, cuando el salón mueve el horario o cuando la fiesta se pasa a otro fin de semana, lo impreso ya no sirve: se manda a hacer de nuevo y se vuelve a repartir. Acá entrás desde el celular, cambiás la fecha y el link queda igual. Editar después de publicar es gratis y sin límite.

De la primera prueba al link definitivo, en una tarde

Se empieza probando. Entrás por el tipo de evento, ves solo los diseños que sirven para ese festejo y abrís el que te gustó: no hay que decidir nada todavía, porque lo primero que aparece es la invitación armada con tus nombres y tu fecha, en la pantalla del celular, tal cual la van a ver tus invitados. Desde ahí cambiás textos, colores, fotos, música e íconos, uno por uno, y ves el resultado al toque. Si el diseño no cerraba, volvés a la galería y elegís otro: lo que ya escribiste viaja con vos. Después prendés las secciones que te sirven y apagás las que no. Están la portada, la cuenta regresiva, la ubicación con mapa, nuestra historia, el cronograma, el dress code, la galería, la música, el muro de Instagram, los datos bancarios, la lista de regalos, la confirmación de asistencia, la invitación personal por invitado, un módulo libre y el pie. Cuando la ves terminada, publicás y te queda tu link.

Entrada, vals y dress code: por qué la tarjeta de 15 lleva más datos

En Uruguay la fiesta de 15 arranca cuando el resto ya cenó: los gurises llegan tarde, el vals va bien entrada la noche y la cosa sigue hasta la madrugada. Por eso la tarjeta de 15 carga más información que ninguna. La hora de entrada bien arriba, porque media lista son compañeros del liceo que llegan por su cuenta y necesitan saber cuándo abre el salón. El dress code, que en una fiesta de noche nadie adivina solo. El cronograma con el vals y la torta, para que la familia no se pierda el momento. La canción que eligió ella sonando de fondo, y la galería con el book, que se pasa foto por foto desde el celular. Al lado de eso, un bautismo se resuelve con cuatro datos, la iglesia, la hora, los padrinos y dónde sigue la reunión, y a un cumpleaños le alcanza con portada, ubicación y confirmación. Las secciones se prenden y se apagan una por una, así que en cada festejo queda arriba solo lo que se va a usar.

Los que cruzan desde Buenos Aires contestan mucho antes que los de Montevideo

En casi todo casamiento uruguayo hay media lista del otro lado del charco: familia en Buenos Aires, amigos que se fueron a España, primos en Estados Unidos. Esa gente contesta enseguida, porque para venir tiene que sacar pasaje, resolver dónde queda y pedirse los días; la que vive a quince cuadras del salón te contesta la semana anterior. El panel te muestra esas dos velocidades sin que ordenes nada: quiénes confirmaron, con cuántos vienen, quiénes no contestaron todavía y qué menú especial pidió cada uno. El invitado toca un botón y responde desde donde esté, sin registrarse, sin bajar nada y sin crear una cuenta. Vos podés no entrar nunca: activás el aviso por mail, uno por confirmación o un resumen diario o semanal, y va hasta a tres direcciones, así que también lo reciben tu pareja y quien te ayuda. Si la organizadora lleva la logística, le pasás un link de solo lectura. La lista se exporta cuando la necesitás y el formulario se cierra solo dos días después del evento.

Qué incluye el plan más chico y cuándo conviene subir al siguiente

El Básico arranca en $U850 UYU y no es una versión recortada: trae siete secciones, y adentro están las que de verdad se usan, portada, cuenta regresiva, galería de fotos, ubicación con mapa, datos bancarios para el regalo, confirmación de asistencia y pie, con la invitación online tres meses. Para un cumpleaños, un bautismo o una fiesta que se define en pocas semanas, alcanza y sobra. Conviene subir cuando el evento necesita contar algo: el Pro suma la historia de la pareja, el cronograma, el dress code y la lista de regalos, once secciones en total, y deja la invitación seis meses arriba. El Premium es para el casamiento o los 15 que se arman con un año de anticipación: quince secciones, con música, muro de Instagram, invitación personal por invitado con su cupo y un módulo libre, y un año online. Es un pago único por evento, sin suscripción y sin costo por invitado, y si después querés subir de plan pagás solo la diferencia.

Punta del Este en enero: cuándo conviene mandar la invitación

Si la fiesta cae en enero en Punta del Este o en Maldonado, el problema no es el diseño: es el calendario de tus invitados. En temporada el alojamiento se reserva con meses de anticipación y la gente arma las vacaciones alrededor de la fecha, así que el link conviene mandarlo temprano, incluso con la invitación a medio armar. Como la dirección no cambia, el que la guardó en septiembre ve en diciembre todo lo que le fuiste agregando. Para un casamiento de invierno en Montevideo el apuro es menor y la lista se termina de cerrar bastante más sobre la fecha. Un orden que funciona: mandarla apenas tenés fecha y salón, aunque falten la galería y el cronograma; dejar la confirmación abierta desde el primer día, para que las respuestas se junten solas mientras vos seguís con lo demás; y recién cerrar el número con el salón cuando la cuenta regresiva ya está corta. Mandarla temprano no te obliga a tener todo resuelto.

Parte o tarjeta impresa frente a la invitación digital: qué conviene en Uruguay

En Uruguay la duda se repite en casamientos y quinces: tarjeta impresa o invitación digital. Las dos sirven, pero no en las mismas cosas. Esta tabla pone una al lado de la otra, incluidas las dos donde el papel sigue ganando.

Qué mirarInvitación digitalParte o tarjeta impresa
Cuánto salePago único por evento; sumar invitados no agrega costo.Se paga por unidad impresa: cada invitado suma.
Cuándo la tenés listaSe arma y se publica el mismo día.Diseño, imprenta y retiro: semanas de espera.
Invitados que viven lejosLlega al celular esté donde esté: Salto, Rivera o el exterior.Hay que mandarla por correo o esperar a verlos.
Confirmación de asistenciaConfirman desde la invitación y el panel se actualiza al instante.Se llama uno por uno y se anota a mano.
Cambio de hora o de salónLo cambiás en el panel y el link queda igual.Reimprimir y repartir de nuevo, o avisar por teléfono.
Invitados que no usan celularNecesitan que un familiar les abra el link.Se entrega en mano y no depende de ningún aparato.
Recuerdo para guardarQueda el link con las fotos, no un objeto.Queda el papel: sobre, tarjeta y algo para guardar.

Una salida razonable es combinar: la digital para toda la lista y unas pocas tarjetas impresas para los abuelos y para la caja de recuerdos. Aun así, el grueso del gasto y del reparto te lo ahorrás.

Lo que más preguntan antes de crear su invitación en Uruguay